Estudiantes de Palpalá habrían recibido contravencionales por exigir una escuela que no los mutile
En el Colegio N°1 de Palpalá un ventanal le destrozó la mano a un alumno. Los chicos salieron a reclamar seguridad. ¿La respuesta del Gobierno? Policía y actas contravencionales. Bienvenidos al Jujuy de Sadir.
Esto pasó en Palpalá y tiene que indignarte. Estudiantes del Colegio N°1 «Domingo Faustino Sarmiento» se manifestaron para pedir algo básico: que la escuela no se les caiga encima. ¿Qué recibieron a cambio? Según trascendió, actas contravencionales. Sí, leíste bien: en Jujuy te sancionan por reclamar que no te lastimen.
El contexto es escandaloso. El 29 de mayo un ventanal se desplomó sobre un alumno y le cortó cuatro tendones de la mano derecha. Su mamá, Débora Arce, lo dijo sin vueltas: «tiene el 95% de la mano destruida», pasó por varias cirugías y nadie sabe si va a recuperar la movilidad. Un pibe. En una escuela pública. En horario de clases.
¿Fue mala suerte? No. El colegio ya había denunciado el estado de las ventanas ante el Ministerio de Educación y había pedido las obras. Nadie hizo nada. Y por si fuera poco, el establecimiento ni siquiera tiene seguro de accidentes para los alumnos. Eso no es un accidente: es desidia con nombre y apellido.
La ministra Daniela Teseira salió con el manual de siempre: comunicado tibio, «se activaron los protocolos», «acompañamos a la familia». La madre del pibe los desmintió en una sola frase: «Nos dejaron solos». Protocolos en papel, abandono en la realidad.
Y cuando la comunidad educativa salió a la calle, apareció lo único que en Jujuy llega rápido: la Policía. Atención a este detalle, porque es una joya: los chicos se manifestaban en la VEREDA. Fue la propia Policía de Tránsito la que cortó la calle «para resguardarlos». O sea: la Policía corta la calle, y después el corte que generó la Policía termina en sanciones para los estudiantes. De manual.
Mientras tanto, en la escuela las ratas caminan por los pasillos: los padres denuncian una invasión agravada por los arroyos cercanos y los contenedores de basura colapsados. Ratas, ventanas asesinas y cero respuesta. Ese es el estado del edificio donde el Gobierno manda a estudiar a los pibes de Palpalá.
Las preguntas que nadie del Gobierno quiere contestar: ¿Quién dio la orden de mandar a la Policía a una protesta de estudiantes? ¿Teseira le fue a llorar a Sadir para que le mande los uniformados, porque soluciones no tiene? ¿Cuántas manos destrozadas más hacen falta para que arreglen una ventana?
En Jujuy la ecuación está clara: si sos funcionario y dejás que una escuela mutile a un pibe, no pasa nada. Si sos estudiante y reclamás, te llega una contravencional. Castigan a los que reclaman. Y nosotros lo vamos a seguir contando.
