El show de La Renga todavía no arrancó y ya está generando polémica. Vecinos de la zona cuestionaron con dureza el operativo de seguridad montado para el recital y denunciaron que el vallado restringe la circulación, dificulta el acceso a sus domicilios y altera completamente la vida cotidiana de quienes viven en el sector.
El reclamo apunta especialmente a la falta de consulta a los residentes. Mientras se prepara un operativo pensado para garantizar la seguridad del evento, los vecinos sostienen que nadie les explicó cómo podrán entrar y salir de sus casas durante el desarrollo del espectáculo. La pregunta que queda flotando es simple: ¿quién piensa en los que viven ahí mientras miles de personas llegan al recital?
Pero la bronca no termina en las molestias para circular. Los vecinos también advierten sobre una situación mucho más delicada: ¿qué pasa si alguien necesita una ambulancia o se produce una emergencia médica? Las restricciones y el vallado generan preocupación por la posibilidad de que el acceso de vehículos de emergencia se vea complicado en medio del operativo.
Así, lo que debería ser una fiesta para los fanáticos de La Renga arrancó rodeado de reclamos y cuestionamientos. Los vecinos piden respuestas y ponen sobre la mesa una discusión incómoda: ¿era necesario realizar un evento masivo en ese lugar sin garantizar previamente que quienes viven allí puedan seguir entrando, saliendo y circulando con normalidad?
