La bronca explotó en La Quiaca después de que apareciera un proyecto para sumar a la ciudad boliviana de Villazón a actividades de la Fiesta Nacional de los Estudiantes. La idea cayó pésimo entre los estudiantes, que aseguran que quieren meter mano en una tradición jujeña que lleva 75 años de historia y que forma parte de la identidad de la provincia.
Desde la Comisión Estudiantil no tardaron en salir a cruzar la propuesta. Su presidente, Nahuel Bejarano, aseguró que nadie los consultó antes de presentar el proyecto y remarcó que ellos son quienes trabajan durante todo el año para organizar la fiesta. «Rechazamos totalmente el proyecto», lanzó, dejando en claro que no piensan acompañar la iniciativa.
El malestar fue tan grande que los estudiantes ya avisaron que presentaron una nota para pedir que el proyecto quede sin efecto. También hablaron con autoridades del Concejo Deliberante para dejar en claro que no están dispuestos a aceptar cambios que, según sostienen, fueron pensados a espaldas de quienes hacen posible la celebración.
Para la Comisión Estudiantil, la FNE no es un evento más: es una tradición que pasó de generación en generación y que representa a miles de estudiantes jujeños. Por eso aseguran que van a defender su esencia y que cualquier cambio debería discutirse primero con quienes viven y organizan la fiesta desde adentro.
