La familia de Valentín Llampa no se detiene: tras confirmar que su muerte fue por asfixia por ahorcamiento, las lesiones en su cuerpo aumentan la sospecha sobre lo que realmente sucedió. Sebastián Espada, el abogado de la familia, no oculta su preocupación: «Estamos frente a lo que se conoce como una muerte dudosa».
María Laura, su hermana, salió a hablar con los jujeños y convoca a una marcha para exigir que se habrá el caso «Esto se tiene que investigar y tiene que caer quien sea culpable».
El caso de Valentín expone la urgencia de que las autoridades tomen en serio los reclamos familiares.
La presión social será clave para que el reclamo de justicia por Valentín no se convierta en solo otro caso en una larga lista de olvidos.
