Un hombre de aproximadamente 60 años perdió la vida tras ser atropellado brutalmente en la Ciudad de Palpalá sobre avenida Hipólito Yrigoyen, por una camioneta Toyota Corolla Cross color bordo, que era conducida por un adolescente de apenas 16 años. El golpe fue tan violento que la víctima murió poco después, mientras el vehículo desaparecía de la escena.
Lo que siguió fue todavía más indignante. Mientras la Policía buscaba al responsable, el conductor ya no estaba. El hombre quedó tirado sobre el asfalto, gravemente herido, y quienes pasaban por el lugar se encontraron con una imagen desgarradora, cuando llego el SAME corroboraron que la víctima ya no presentaba lastimosamente signos vitales.
Recién cuando el caso ya ocupaba la atención de toda la ciudad, el padre del adolescente se presentó junto a su hijo y un abogado ante las autoridades. Ahora la Justicia intenta reconstruir el trágico hecho.
Una persona falleció, una familia quedó destruida y otra vez la sensación es la misma: los controles aparecen después de la tragedia.
¿QUE OPINAS SOBRE LOS CONTROLES VIALES Y LA RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES EN ESTOS CASOS?
