Los vecinos lo avisaron con tiempo. Mandaron notas, hicieron reclamos y pidieron una inspección urgente del puente de Bajo La Viña. Pero, según denuncian, del otro lado hubo silencio.
El lunes, parte de la estructura terminó cayendo y volvió a quedar en evidencia la infraestructura deteriorada. Hace tiempo que el estado del puente generaba preocupación y, aun así, las respuestas nunca llegaron.
La pregunta que se hacen los vecinos es la misma: ¿por qué hubo que esperar que el puente se cayera para reaccionar?
Las advertencias estaban. Los reclamos también. El puente terminó derrumbado y la bronca de los jujeños no para de crecer.
