Como si los impuestos, tasas y aumentos no alcanzaran, ahora la Municipalidad volvió a cobrarles patente a los autos eléctricos e híbridos. La exención se terminó y la gestión ni se molestó en renovarla. Cuando el Chuli necesita nuevas vacaciones, cualquier excusa sirve.
El mismo Intendente que habla de progreso, innovación y sustentabilidad decidió que era mejor seguir exprimiendo al bolsillo del contribuyente. Porque una cosa es sacarse fotos hablando del futuro y otra muy distinta es recaudar para sus proximas «vacaciones».
En una ciudad donde abundan los pozos, las quejas y las promesas incumplidas, la prioridad volvió a ser la misma de siempre: LA CAJA. No importa si manejás un auto eléctrico, un híbrido o una bicicleta con motor, si puede cobrarte algo, te lo va a cobrar.
Después de más de veinte años en el poder, la gestión de Chuli parece haberse especializado en una sola obra pública: construir nuevas maneras de meterle la mano al bolsillo al vecino
