El Chuli Jorge lleva veinte años al frente de la intendencia y, según denuncian los jujeños, lo único que avanzó en este tiempo fue el crecimiento de los baches en las calles de la ciudad. Las condiciones del pavimento están tan deterioradas que ya no hay paciencia ni autos que aguanten la situación.
Las calles destruidas, los eternos baches, hundimientos y tramos donde el asfalto jamás existió, provocan un caos total en la ciudad, La bronca crece cada vez que se suman accidentes o daños materiales que terminan pagando siempre los vecinos.
Manejar por la capital hoy es una locura cotidiana. No se trata de “tener cuidado”: se trata de esquivar cráteres para no romper el auto. Cubiertas reventadas, llantas dobladas, tren delantero destruido.
Y lo peor es que esto no empezó ayer. Son veinte años de la gestión del Chuli Jorge y el problema no solo no se resolvió: se profundizó. Cada lluvia empeora todo, cada arreglo dura menos, cada cuadra nueva aparece con el mismo deterioro de siempre. Es un ciclo sin salida.
¿TANTOS AÑOS Y NO SOLUCIONO NADA?
