Una madrugada de locos se vivió en el penal de Gorriti, donde dos presos desataron un verdadero quilombo al prender fuego un colchón y una sábana dentro de una celda del pabellón N°5. Lo que para ellos fue joder un rato, terminó convirtiéndose en una emergencia que obligó a intervenir de urgencia para evitar una tragedia mayor.
Según fuentes policiales, Abad quedó en estado crítico y tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospital Pablo Soria. Enríquez tampoco salió ileso y sufrió heridas de consideración tras el incendio que llenó de humo el sector y puso en alerta a todo el penal.
Las causas del hecho todavía son investigadas, pero lo cierto es que el incendio generó tensión, humo y caos dentro del penal. Una vez más, un episodio que deja al descubierto el descontrol que muchas veces se vive puertas adentro de las cárceles.
Y como suele pasar, después de armar semejante despelote, los responsables terminaron siendo atendidos en el hospital público. Movilización de personal, ambulancias, atención médica y recursos del Estado para apagar un incendio provocado por los propios internos. El fuego se apagó, pero la bronca de muchos jujeños sigue más encendida que nunca porque los que terminan pagando estos shows son ellos con sus propios bolsillos.
