Mientras miles de familias jujeñas pasan años alquilando, viviendo hacinadas o sin un techo propio, en San Pedro los vecinos explotaron y exigieron declarar la emergencia habitacional. La paciencia se terminó y el reclamo le estalló en la cara a los políticos que acomodan familiares y amigos.
Hace más de una década que muchas familias esperan una vivienda o un lote, pero las respuestas nunca llegan. En cambio, la bronca crece cada vez que aparecen denuncias y sospechas de que las casas terminan en manos de funcionarios, acomodados o amigos del poder, mientras quienes realmente las necesitan siguen mirando desde afuera.
El cartelazo frente al Concejo Deliberante fue un grito de hartazgo contra una realidad que golpea a cientos de familias: promesas que no se cumplen, expedientes que duermen y terrenos que siguen sin destinarse a quienes necesitan un lugar donde vivir.
¿Hasta cuándo el techo digno será un privilegio para unos pocos? Porque mientras la política sigue discutiendo y acomodando los números, hay jujeños que todavía esperan la llave de una casa que les prometieron hace años.